Entrevista: Manuel Pérez García

Patrocina esta noticia:

Los primeros colombaires santapoleros

El deporte de los palomos deportivos tienen en Santa Pola una dilatada y rica historia de más de  40 años. Todo nació con la llegada de unos profesionales de la construcción murcianos a la villa marinera. Además de construir uno de los barrios más antiguos de la ciudad, el Calvario, también implantaron su afición a los palomos deportivos, hicieron las primeras sueltas y esa semilla prendió entre colombaires locales, quienes fundaron la primera Junta Directiva de la Sociedad Virgen del Mar de Palomos Deportivos. Uno de ellos fue Manuel Pérez García, Manolo “El de Guardamar”, quien desde la sabiduría que dan los años, nos ofrece una visión panorámica de aquellos tiempos. Manolo nos recibe en su casa junto a su señora y en medio de la charla se acoplan una de sus hijas y nieto, portero de fútbol del Infantil A del Santa Pola Club de Fútbol y esto es un extracto de aquella tarde de recuerdos y nostalgias de otros tiempos.

SANY0243

Su afición

Yo era aficionado a los palomos en Guardamar y en Santa Pola había dos señores murcianos que vinieron a construir el Barrio de El Calvario, Pepe El Carbonilla y José Aliaga. Nos propusieron a Andrés del Horno, Antonio El Toñina, al Mañaco, a Antonio El Mamella ya fallecido y a mí hacer la sociedad. Hicimos una carta a Valencia a la Federación de Colombicultura y así organizamos el club aquí.

Mis palomos

Tenía 4 buenos palomos en Guardamar y cuando me casé los traje a Santa Pola. Eran un trapo, un azul y 2 ahumados. Pero sin duda los que más satisfacciones me dieron fueron El Triple y El Aladino.

La primera suelta

La paloma se fue al Parque El Palmeral y se quedó con uno mío y otro del Mañaco. Fuimos a sorteo y ganó el del Mañaco. Recuerdo que no me pudieron traer a El Triple de Guardamar y competí con otro palomo. Por entonces, en los años 1.959 – l.960 las sueltas aquí en Santa Pola eran los jueves, sábados y domingos. Yo competí hasta el año 1.987, alrededor de 28 años ininterrumpidos en el mundillo de los palomos deportivos.

El mejor palomo

Se llamaba El Triple y salió campeón en Almoradí y en Torrevieja y segundo en Guardamar. En el año 1.947 cuando ganó en Almoradí  me ofrecieron cuatrocientas mil pesetas y dije no. Se lo había comprado a un señor que llamaban El Bailarín por trescientas pesetas. Era un palomo excelente y venían de Crevillente y Catral a verlo competir.

Anécdota de una suelta

Recuerdo una jornada en Crevillente en que la paloma engañó a todo el grupo y se quedó con dos palomos. En una morera al lado de un puente se metieron 65 palomos como una piña y al minuto todos los palomos salieron fuera. ¿Quiénes quedaron? El Triple y El Coreano y finalmente ganó el mío. Después de la suelta le llevé a mi madre la copa y el palomo para compartir el triunfo (se le entrecorta la voz e irrumpe a llorar de la emoción)

SANY0244

Ayer y hoy

Los palomos de ahora no son como los de antes. Ahora hay otros métodos que son distintos a los nuestros. Por ejemplo, yo solo los alimentaba con cañamones, panizos e hiedros. Nada más. Otro aspecto distinto es la pelecha. Sólo criaba tres palomos y con ellos competía. Hoy se preparan 40 – 50 palomos y más por pelecha, pero salen pocos buenos.

¿Qué es un colombaire?

Fundamentalmente una persona muy observadora, que tiene buen ojo para detectar futuros campeones y que la experiencia le hace tomar decisiones adecuadas en el momento justo. Además de conocer profundamente el mundo de los palomos deportivos, debe ser acompañado por un factor importante que se llama SUERTE.

Mi filosofía

Siempre digo que hay que buscar un palomo bueno y ponerle una buena paloma.

Extracto del libro “Historia de la Colombicultura en Santa Pola”, en preparación.

Autor: José  Alberto Álvarez Rodríguez

1 Trackback / Pingback

  1. maccosmeticswholesaleoutlet too faced makeup c 23

Comentarios cerrados.