ENTREVISTA A FRANCISCO RISCO LÓPEZ

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ANTES DISFRUTÁBAMOS CON LOS PALOMOS, AHORA NO 

El niño tomó contacto con los deportes en su escuela primaria y eligió el fútbol sala en compañía de sus amigos. Los Juegos Deportivos de la Comunidad Valenciana, esa fábrica de despertar vocaciones deportivas, lo llevaron a ganar la instancia local, luego clasificar para el nivel provincial y disputar la gran final en Valencia. A los 12 años pasó a militar en  el fútbol once en el club de su pueblo, el Callosa Deportiva, jugó en los infantiles, cadetes, juveniles y con menos de 15 años debutó en el equipo de tercera división. Descendieron a Preferente en la primera temporada y participó dos años en esta categoría. La figura paterna de José lo introdujo en el mundo de los palomos deportivos desde los 10 años y luego se apasionó por el arbitraje hasta este presente de plenitud. Es Francisco Risco López, callosino de pura cepa, un gusto escucharlo y aprender.

Callosa Juvenil de Fútbol. Risco es el primero a la izquierda, de pie.

UN NIÑO EN LA REAL, FIDELÍSIMA E ILUSTRE CALLOSA DEL SEGURA 

-Desde los 10 años compaginé el fútbol y los palomos deportivos. Mi padre José Risco Paniagua iba a los concursos y yo le ayudaba en todo. El primer palomo que me cautivó fue EL SOBRINO, un ahumado de Manolo El Presi, que tenía una gran virtud: la vuelta. Siempre volvía, siempre estaba con paloma. Paco Mudiego me dio un pinto, TELÉMACO, y este me hizo ser palomista. Las sueltas eran muy cortas y tenían mucho rebote. Estuve 17 años como palomista y luego elegí el arbitraje.

AQUELLOS TRIUNFOS 

-Gané varios concursos locales y los que más recuerdo son el Trofeo Palazón con TELÉMACO, el Trofeo Deportes Mario en el año 2000 con un azul y en un Comarcal en San Isidro quedé cuarto con TELÉMACO, mientras los tres primeros clasificaron para el Inter.

¡ QUE TIEMPOS AQUELLOS ! 

-Muy distintos a los de ahora, me gustaba más. Antes la colombicultura era un deporte donde se disfrutaba de los palomos, ahora no. Se ha mezclado el deporte con el negocio y eso no es bueno. Siempre estuve rodeado de personas mayores de quienes aprendí todo.

SE PERFILA EL ÁRBITRO 

-En Callosa siempre iba con el árbitro Paquito Ribera. Me repetía: “Tú te tienes que hacer árbitro porque eres vivo y muy espabilado”. Otro, Víctor Rodríguez me dice un día: “Te vienes a Vistabella (Jacarilla) a pitar un concurso”, y ahí empecé. El primer concurso federado que controlé fue a principios de 1.990 en Vistabella, me llamó Víctor y, yo aún sin carné, lo pitamos juntos.

Campeonato Nacional en Llosa de Castellón. Equipo de Árbitros. 

LOS COLEGIADOS AVANZAN 

 -La generación actual de árbitros ha mejorado muchísimo. La gente joven está muy bien preparada, son muy aplicados y técnicamente manejan todas las situaciones que se presentan. Las nuevas tecnologías han ayudado a mejorar el arbitraje en todas las facetas. De lo que carecemos es de árbitros mujeres: en la Comunidad Valenciana sólo está Begoña Lorente y en Murcia hay otra, María José Ruiz López con la que he pitado concursos. La realidad es que la mujer no da el paso para formarse como árbitro y sería interesante que en edades juveniles se les facilite la formación. En los campeonatos juveniles hay una buena cantidad de niñas compitiendo y esa es una edad clave para su captación, porque luego inician la universidad, contraen matrimonio o entran al mundo laboral y dejan la actividad totalmente. Yo observo que la mayor eficacia de los árbitros ha hecho disminuir las protestas y reclamos de los participantes.

Regional de Rafal 2019. El futuro del arbitraje: José Miguel, Nino, Begoña, Alejandro y Risco.

DOS CAMINOS  

-La colombicultura tiene dos caminos: captar nuevos colombaires para que no desaparezcan clubes y sociedades y formar árbitros para la gran cantidad de concursos que se programan. Con carácter de urgencia debemos captar nuevas vocaciones de palomistas porque si no el futuro será incierto.

Equipo de árbitros en concurso. 

LAS REINAS DEL CIELO 

-El tema de las palomas hoy día es un negocio total que se ha ido de las manos y el dinero no asegura que esas aves sean eficientes. Esto está hundiendo a la colombicultura y si no se toman medidas acabará mal. La solución es que los clubes se hagan cargo de las palomas en los concursos que organizan. Si la paloma falla, falla el club.

DE BIEN NACIDO ES SER AGRADECIDO 

-Doy las gracias a mi padre por involucrarme en este deporte de la colombicultura y también a esa gente mayor que tantos consejos me han dado en mi juventud. Respecto a los árbitros pienso que, además del sueldo que se gana es un trabajo que hago con orgullo, porque gracias al arbitraje he conocido mucha gente de distintos puntos del país. Soy una persona afortunada ya que la mayoría de colombaires reconoce mi buen trabajo como árbitro y la mayor satisfacción es ser felicitado cuando termina un concurso. La colombicultura es una gran familia de deportistas donde tiene que prevalecer la unión, la educación, la amistad y el respeto. Es un deporte que depende principalmente del trabajo y el sacrificio.

 Pepico y Risco con una leyenda de la colombicultura nacional: Antonio García Azorín. 

Callosa es un vocablo griego que significa “lugar hermoso” y mucho de ello transmiten las palabras de Risco, cuando habla de su juventud, sus vocaciones de futbolista y palomista, su reconocimiento a las personas mayores, a su padre, a quienes lo introdujeron en este apasionante mundillo de los palomos deportivos, su lanza a favor del arbitraje de las féminas y otros temas de interés. Quizás nos ha hecho recordar lo hermoso que es este deporte autóctono valenciano, lo hermosos que son los integrantes de esta familia y lo hermoso que siempre está por venir.