Entrevista a Pepito El Rapaset

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Historia de la Colombicultura en Santa Pola

Los primeros colombaires santapoleros

FICHA TÉCNICA:

Nombre y apellido: José  Pomares Sempere

Apodo: Pepito El Rapaset

Nació: En Santa Pola (dentro del Castillo) donde vivió casi 10 años

Comenzó como colombaire: A los 10 años

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Pepito es un referente en el mundo de la colombicultura santapolera. Su amor a la naturaleza es enorme, no sólo ha dedicado más de media vida a las palomas, también a los pájaros, a la Sierra de Santa Pola, a la caza, etc. Es hombre de mar y de tierra. Durante muchos años anduvo embarcado por Argelia (Nimur), las Islas Canarias y Baleares, el Sahara Español y también por Andalucía, Almería y Garrucha. Siempre ha tenido detalles, gestos, saber estar, ante cualquier situación reglamentaria o no, en una suelta o en una charla entre amigos. Eso que rápidamente se pronuncia EXPERIENCIA, esa sabiduría de tantas y tantas jornadas detrás de sus “hijos” como él considera a sus palomos, le ha dado un caudal de conocimientos notables y siempre se recurre a él ante cualquier situación. En una noche gélida de enero, en una salita de la Sociedad Virgen del Mar de Palomos Deportivos de Santa Pola, nos enfrascamos en un ida y vuelta por varias décadas de frenética actividad, y al cabo de más de dos horas, esto es un estrato de tanta pasión y sentimiento.

¿Cómo se acercó al mundo de los palomos deportivos?

Cuando mi familia se trasladó del Castillo Fortaleza al barrio del Calvario yo tenía 10 años e inicié amistad con niños de mi misma edad y algunos unos años más grandes que ya eran palomistas. Recuerdo a Antonio Contreras, José Ramón Brau, José Cascales, Pepe El “Corisel”, José Casanova, “Gasparín” Bonmatí, Paquito “El Cañaño”, Ramón López Fuentes, Joaquín Robles “El Churrero” y José Luis Sempere Pastor, entre otros.

Estamos hablando ¿de qué año?

Era el año 1.963. El presidente de la sociedad local era José Aliaga, murciano de La Alberca, quien vino a construir el alcantarillado y el agua potable del pueblo y junto con él llegó “Pepe El Carbonilla”, ambos fueron los que introdujeron los palomos deportivos en Santa Pola. Entre los que formaron la primera sociedad recuerdo a Andrés Sempere “El Panadero” quien era vicepresidente, Antonio Baile “El Mañaco”, Tomasón González “El Tío”, Antonio Pomares “El Gat”, Antonio Gadea, Manolo “El de Guardamar”, Edmundo Gilber “El Electricista”, Antonio Bailén el de la imprenta, Adrián Barrionuevo, Vicente “El Largo”, Antonio Penalva Níguez, Manuel Más “El Mesino”, Ramón “El Telefonista” y algunos más.

Pepito ¿cómo fueron sus inicios, cual fue su primer palomo?

Fue un magaño que compré al Tío Pepín (Tío de Antonio Baile) y se llamaba El Caballito. Luego Pepe, El de Murcia me trajo El Negro, un buen palomo. Después compré una pareja por 125 pesetas a Antonio Contreras: El Bolín y una paloma.

¿Y cuándo comenzó a competir?

Competí  durante 5 años, de 1.963 a 1.967 sólo en concursos locales y en los Concursos del Pavo, que eran los únicos que organizaba la sociedad. En 1.967 me fui al mar y llevaba una pareja de palomos para criar, los volaba en medio del mar.

¿Cómo hacía eso?

Estuve 6 años embarcado y antes de salir de puerto compraba el alimento y en las horas de ocio volaba dos parejas en medio del Atlántico y Mediterráneo y cuando faltaba comida les daba arroz. En 1.973 hice el Servicio Militar en la Comandancia de Santa Pola, en el edificio de la Antigua Casa del Mar. Ahí conecté con Manolo El de Guardamar, quien me dio unas parejas, saqué la licencia federativa y volé hasta que me licencié junto al Tío Bernardo.

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Estando en la mili ¿qué ocurrió?

Me iba por las tardes en la moto a El Altet a ver sueltas y cuando me licencié me reincorporé a Santa Pola y hablé con Antonio Contreras para formar la Junta Directiva que se organizó en el año 1.974, entre julio y agosto. Nos reuníamos en casa del Tío Pepito de la calle Pelayo por las noches y ahí se acercó toda una generación de la que algunos continúan y otros lo han dejado. Recuerdo a Francisco Fuentes “El Cañaño”, Domingo Sempere “Del Estanco”, José Pomares Fuentes, Fermín Martínez Durá, Francisco Javier “El Chiripa”, Juan Pedro Torres, Manuel Durá Tamayo “El Cata”, Juan José Núñez “El Chato”, Alejandro Amador, Manolo Bonmatí “Popeye”, Antonio “El Pichocho”, Rafael Canales “El Gordi”, Pedrito “El Chorrillet”, José Miguel “Pitusín”, Enrique Durá Pomedio, Juan Campos “El Mensajerista”, Antonio Mamella, Francisco (el hijo del Mongo), Juan Bautista “Bachicha”, José Vicente Sempere “El Capi”, Francisco Plaza “El Chanclicli” y Jaime “El Capullet”.

¿Se puede decir que a partir de ahí se organizó nuevamente la actividad?

Exacto, a partir de entonces comenzamos a competir. Al comienzo las sueltas eran los días domingos y luego se pasó a los sábados porque la mayoría de palomistas éramos marineros y salíamos al mar.

¿Cómo se preparaban los palomos en aquellos tiempos?

Era muy diferente a ahora. Antiguamente la ilusión del colombaire era encerrar la paloma como un trofeo. Los alimentábamos con maíz y hiedros e intercambiábamos palomos con colegas de otros pueblos, (como Elche, Elda y Petrer) para que la paloma pudiera llevarse a los ejemplares a su palomar. Hoy los palomos están mejor preparados que entonces, hay mejores alimentos, servicio de veterinaria, etc.

¿Qué características generales debe tener un palomista?

Primero, tener cariño a los animales y cuidarlos como si fueran hijos. A partir de ahí tener suerte y encontrar buenos palomos. Antes los picaderos no existían. Los colores eran: magaña (oscura), azula (azul) y ahumada (ni magaña, ni azula). Cuando empezaban a mover los pichones, le soltábamos la hermana para que supiera lo que es la paloma e ir a la pluma.

¿Qué es lo fundamental de un buen colombaire?

Lo primero es saber los trabajos con los palomos, si valen o no valen los ejemplares. Lo segundo es tener buena vista para detectar los buenos modos de un palomo.

¿Cómo define la pelecha?

Es la base principal del palomo. Lo importante es que no le falte agua, buena comida, higiene, descanso y excelente ventilación. La pelecha otorga LA CANTIDAD y el ojo del palomista detecta LA CALIDAD de los palomos.

Pepito ¿cuáles han sido los mejores palomos que ha tenido?

El mejor de todos, El Langosta. Un ahumado capa negra, regalo de Antonio Senen Costa de Guardamar, mi amigo. De pichón ya tenía buenos detalles. Quedé campeón local empatado con 6-7 palomos, con apenas 9 meses de vida. Al año siguiente ganó el Concurso del Pavo y en el Comarcal de El Altet quedó tercero y clasificó para el Intercomarcal del Barrio Las Virtudes de Villena. En 1.986 ganó otro local en Santa Pola y al otro año ganó el Concurso de Navidad, luego en el Comarcal de Santa Pola fue segundo y en el Intercomarcal de Castalla se perdió en una suelta, no clasificó y lo encontré al día siguiente. Otro gran palomo que tuve fue El Jariqui, un gabino capa roja, con el que más dinero gané. A los 7 meses en un concurso local quedó tercero, luego pelechó el palomo y al año siguiente en 1.989 ganó el Concurso del Pavo y clasificó para el Comarcal de Rebolledo donde se proclamó campeón comarcal. El palomo fue al Provincial de Monóvar donde se accidentó en un ojo. También recuerdo a El Tricolor, un gabino de Antonio Costa de Guardamar. Fue décimo en el Comarcal de Santa Pola y campeón del Intercomarcal de Santa Pola en el año 1.993. Y el cuarto mejor palomo que recuerdo era La Marea Roja , un rojo que llevé a competir a Valencia. En Monteverde fue segundo y al año siguiente en el Comarcal de Quartelle fue séptimo, salió campeón en el Intercomarcal de Valencia y en el Provincial de Valencia, yendo líder se accidentó, quedó fuera y lo vendí a un colombaire de Barcelona.

Por último, ¿puede afirmarse que Santa Pola es un referente en la colombicultura de la Provincia de Alicante?

Rotundamente sí. Porque aquí hay muchos palomistas con una gran experiencia y cuando han salido fuera de Santa Pola lo han hecho muy bien. Por ejemplo, José Tomás Sempere, Campeón Nacional Juvenil con el palomo El Romanet; el Diamante Negro de José Miguel Olivas Sub campeón de la Comunidad Valenciana en Jacarilla; el año pasado Mi Capricho de Ramón López Fuentes Campeón Comarcal en Santa Pola; el Bienvestido de la Peña El Follón Campeón de España de las Comunidades en el año 2.005 en San Bartolomé. Son muchos años de actividad y de trabajo y eso es reconocido por todo el mundillo de la colombicultura provincial, incluso en otros lugares de la geografía nacional.

Autor: José  Alberto Álvarez Rodríguez